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¿Para qué sirve la meditación?

Hoy en día, hay muchas personas que meditan, incluyendo probablemente algunos de sus conocidos; pero hubo un tiempo en que esta práctica no estaba tan disponible. Durante siglos, monjes y monjas, místicos y ascetas errantes han mantenido en secreto este arte, utilizándolo para alcanzar estados de conciencia más elevados y para llegar al ápice del camino que estaban recorriendo. La práctica rigurosa de la meditación era prerrogativa de pocos elegidos, dispuestos a renunciar al mundo y a dedicarle toda su existencia.

Hoy los tiempos han cambiado: desde el Zen de los años cincuenta del siglo pasado, a la influencia de los yoguis y de los swamos indios en los años sesenta, hasta el interés actual por el mindfulness, la meditación se ha convertido en práctica común y sus beneficios son ya bien conocidos, mientras que las ventajas prácticas que aporta se anuncian en todos los medios, físicos y virtuales. Con este artículo de Psicología-Online trataremos de entender, entonces, para qué sirve la meditación.

Qué es la meditación

La meditación es una manera de entrar en contacto con la parte más profunda de uno mismo, en esa zona donde se esconde un bagaje de información inmenso, donde la realidad toma una definición diferente de como la conocemos normalmente. Hay diferentes tipos de meditación, y se encuentra en todas las culturas y religiones del mundo, porque funciona. Aunque las formas son diferentes, algunos principios son comunes a todas las formas. De hecho, la meditación es la práctica de concentrarse en un objeto en particular, generalmente algo simple, como una palabra o una frase, la llama de una vela o una figura geométrica, o la inspiración y la exhalación de la respiración. En la vida cotidiana, la mente continúa procesando una montaña de sensaciones, impresiones visuales, emociones y pensamientos. En general, cuando meditas, te concentras, tratando de limitar los estímulos que bombardean su sistema nervioso, al tiempo que calman la mente.



Que te pasa durante la meditación

La meditación es la práctica de prestar atención y enfocar la propia conciencia. Cuando se medita, empiezan a ocurrir cosas agradables, primero pequeños cambios, luego cada vez más radicales:

  1. Cuando puedes enfocar la conciencia, tienes más poder. Cuando enfocas cualquier forma de energía, incluyendo la energía mental, tienes más poder.

  2. Mejorar la concentración: cuando enfocas la mente, te concentras mejor; cuando te concentras mejor, actúas mejor. Puedes hacer más en el estudio, en la oficina, en los deportes, en cualquier actividad. En este artículo hablamos en profundidad sobre mejorar la concentración.

  3. Precisamente por este motivo, los maestros espirituales y los textos a menudo sugieren practicar la meditación solo en el contexto de otras actividades y disciplinas espirituales, que ayuden a desarrollar compasión y sabiduría, de modo que este poder pueda ser utilizado correctamente.

  4. Los sentidos se utilizan de manera más completa. Aunque algunos consideran la meditación como una práctica ascética que sirve para controlar los sentidos, también puede agudizarlos, de maneras muy sensuales. Cualquier cosa que te guste - comida, sexo, música, arte, masaje, etc. - se puede hacer aún más agradable mediante la meditación. Cuando realmente prestas atención a algo, lo haces mucho más agradable; y no necesitas aumentar la dosis para sentir placer, así que puedes disfrutarlo sin excesos.

  5. La meditación aumenta la conciencia y la sensibilidad, y por lo tanto es un excelente antídoto para el aturdimiento y la distracción.

  6. La mente se calma y puedes sentir un sentido interior de paz, alegría y bienestar.

  7. Puedes probar directamente la interconexión trascendente que ya existe, y ser más consciente de ello.

  8. Mejorar la atención: la meditación supone un entrenamiento en atender a un objeto, mientras se dejan pasar las distracciones, por lo que también mejora la atención.


Cómo empezar a meditar para principiantes

Una de las cosas buenas de la meditación es que, en realidad, es una actividad muy simple. Todo lo que tienes que hacer es sentarte en silencio, poner tu atención en el interior y concentrarte. Si quieres experimentar la sensación de la meditación, sigue estas instrucciones:

  1. Encuentra un lugar tranquilo y tranquilo y siéntate cómodamente con la espalda bastante recta. Si tu silla favorita te da un abrazo del que no puedes escapar, busca una silla que te apoye más.

  2. Respira hondo, cierra los ojos y relájate.

  3. Elige una palabra o frase que tenga un significado especial o espiritual para ti. Algunos ejemplos: "Existe solo el amor", "Sé feliz", "Cree en Dios".

  4. Empieza a respirar por la nariz y mientras respiras, repite dentro de ti, sin verbalizarla, la palabra o frase que has elegido. Puedes susurrarla, incluso subvocalizarla (es decir, mover la lengua como para pronunciarla, pero sin marcarla en voz alta), o bien repetirla en la mente. Si estás distraído por algo, vuelve a la palabra que estabas repitiendo. Si encuentras dificultad para respirar por la nariz, hazlo por la boca. Alternativamente, concéntrate en la respiración, en el aire que entra y sale por las fosas nasales, repitiéndolo cada vez que te das cuenta de que estás distraído.

Sigue meditando durante 5 minutos, o incluso más, luego lentamente levántate retomando tus actividades diarias. Prestar atención constante puede transformar todo lo que hacemos en una forma de meditación; cualquier actividad que emprendamos con concentración y conciencia se convierte en meditación.



* Tomado de: https://www.psicologia-online.com/para-que-sirve-la-meditacion-5402.html